08 abril 2015

Realidad

Tenemos dentro una semilla que germina nuevos sueños y nuevas perspectivas, a pesar de hacer “lo mismo” siempre. Acrecentamos novedades a una velocidad, a veces rápida, a veces lenta, sin embargo, perseguimos siempre un objetivo. Por eso, me gustaría reflexionar sobre la realidad.

Podemos ser simples observadores, mismo asi, somos creadores de una realidad. Estamos siempre teniendo la oportunidad de escoger en medio a diversas posibilidades. Unos lo llaman libre albedrío, (Dios tiene libre albedrío?), sin embargo, acabamos haciendo lo que estamos acostumbrados, lo que ya tenemos grabado en las neuronas, la mayor parte del tiempo en función de las experiencias acumuladas.

Es decir, pensamos de cierta manera peculiar. Repetitiva sin darnos cuenta. Partiendo siempre de referenciales subjetivos. Tenemos unos escenarios preconcebidos que se pueden cambiar, si lo queremos. Para cambiar estas señales no hay que ir tan lejos. Cambiar de canal de TV, un nuevo libro, ver buenas películas, visitar nuevos ambientes, cambiar la alimentación, hacer Yoga o practicar un deporte diferente, son algunas cosas que pueden modificar nuestros átomos.

Estos nuevos escenarios provocaran nuevos pensamientos, nuevos sentimientos, que ampliaran las posibilidades de agregar calidad a nuestra realidad. Esperar hasta fin de año, bueno, puede resultar en vano, pensar que algunas cosas serán diferentes de un día para otro, es un poco, digamos, audaz.

La realidad es inseparable del estado interior. Son dos caras de una misma moneda. Si apuntamos a las estrellas, quizás podamos llegar a luna, con suerte atingiremos una montaña, casi seguro que superemos el poste de luz, pero llegando al árbol ya está de buen tamaño.

04 octubre 2014

La Esclerosis Múltiple en el sistema de salud pública de Tegucigalpa.

 

Evaluar de manera realista la presencia de Esclerosis Múltiple en los países subdesarrollados es un verdadero reto a los sistemas de salud pública. De acuerdo con el “Atlas of MS 2013 Mapping Multiple Sclerosis around the world. MSIF 2013”, a nivel mundial, la EM creció de 2.1 millones en 2008 a 2.3 millones en 2013. Los países con más alto índice (> 100 casos por 100,000 habitantes) son Estados Unidos, Canadá, Finlandia, Suecia y Noruega. En América Latina: México, Brasil, Argentina y Colombia tienen entre 5 y 20 casos. En América Central, este índice no supera los 5 casos. (Ver figura 1)

Incidencia de la EM en América Centralimage

*Datos proyectados por el autor.

Fuente: Rivera, Victor M.; Medina, Marco Tulio; Duron, Reyna M.; Macias, Miguel Angel. Multiple sclerosis care in Latin America. Neurology 82 (2014).

Honduras, a pesar que no posee datos oficiales sobre la enfermedad, el servicio de salud pública reconoce la existencia de la MS. El creciente aumento de pacientes de esta enfermedad discapacitante y los altos costos de los medicamentos merecen una apreciación más detallada.

El servicio público en Tegucigalpa, Honduras, lo forman el Hospital Escuela Universitario y el Instituto Hondureño de Seguridad Social. Ambos atienden en sus consultorios alrededor de 800,000 mil pacientes al año. Los pacientes con EM en el HEU son aproximadamente 50 y en el IHSS comparecen unas 70 personas, haciendo un total de 120 pacientes en Tegucigalpa. En San Pedro Sula, el número de pacientes es de 60 y 40 corresponden a personas en el sistema privado a nivel nacional. Haciendo un ejercicio rápido, podemos proyectar un total de 220 pacientes en Honduras. Esto nos arroja un índice alrededor de 2.2 casos por cien mil habitantes.

Los medicamentos que ofrecen los hospitales públicos en Tegucigalpa se resumen al Interferon Beta 1a, Interferon Beta 1b y Natalizumab, solamente tres de los nueve remedios aprobados por la FDA (Federal Drug Administration) para modificar la enfermedad. Además, se proporciona también un producto genérico del Interferon Beta 1b.

Datos más específicos de la población que padece EM servirían para realizar una planificación efectiva, tanto desde el punto de vista médico, como económico. La calidad de vida de los pacientes puede elevarse mediante un control de los síntomas, entre otras cosas.

09 septiembre 2014

Resiliencia

 

Algunas personas tienen la capacidad de superar las peores situaciones, mientras que otras, quedan atrapadas en las garras de la miseria humana y se empijaman, a veces, para todo lo que les resta de vida.

Por qué ciertos individuos son capaces de levantarse después de un trauma y otros permanecen sumidos en la falta de fuerza de voluntad y sin poder continuar su camino?

Hay algunas explicaciones científicas para este hecho. Según la biología, el potencial genético de todo ser humano es diferente, algunas personas son más resistente que otras, de acuerdo con la psicología, las relaciones familiares, especialmente en la infancia, definen la capacidad del individuo para resistir ciertas crisis y superarlas, conforme la sociología, la influencia del medio ambiente, la cultura y las tradiciones contribuyen para sobreponerse a la adversidad y para la teología, la condición humana y la necesidad del sufrimiento, como un factor de la evolución espiritual, hacen sobreponerse a la adversidad.

En la vida cotidiana de quien tiene un trauma, la realidad lo hace pasar por el valle de los misterios, donde hay muchos personajes que no sabemos si son de ficción o no, son hombres, mujeres, niños, ancianos, con razones suficientes revolcarse en el caos, sin embargo, son capaces de seguir una vida de calidad, sin auto castigo, sin destruir la resignación que renace de los escombros.

Si bien la resiliencia es un término proveniente de la astronomía, donde define la capacidad de los planetas para resistir a los choques, este vocablo ha pasado a ser de dominio público y en la actualidad representa la capacidad de un ser humano para sobrevivir al trauma, la resistencia del individuo frente a la desventura, no sólo guiados por una resistencia física, sino por una visión positiva de reconstruir sus vidas, a pesar de un ambiente negativo y del estrés social, que influyen sobre su regreso a la vida.

Uno de los factores principales para superar la tormenta es el apoyo y la atención de la esposa, familia y amigos. La participación de ellos es esencial para dar ese salto cualitativo. La resiliencia es en realidad, el resultado de la unión de la ciencia y las interrelaciones humanas para encontrar una oportunidad de vida, cada día..

23 febrero 2014

El Edificio más alto del mundo


El teléfono tocó y una voz femenina muy cansada susurró: “el Jefe se encuentra aquí, señor”

Entró por la puerta con autoridad, me miró, muy convencido de su petición y me dijo: “Tiene que ser el más alto…” Claro que sí! le respondí, estamos trabajando en eso, señor. 

No había en la época, una construcción habitada más alta de 1,228.00 m con 236 pisos, pero el dictador de ese país quería una torre que llegara más alto, que tocara el cielo. Somos en la actualidad, 15 billones de habitantes y existen ciudades con hasta 112 millones de seres humanos, sin contar con las mascotas, claro está. Hemos crecido 40 veces de lo que teníamos en el Siglo XXI.

Los recursos naturales son muy valorizados y existen más de 7000 mil rascacielos en una ciudad mediana. Para tornar los servicios básicos, como agua, luz, teléfono, etc., accesibles a todos los urbanoides, y considerando la plusvalía de los terrenos vírgenes, las ciudades se desarrollaron también verticalmente.

Los Jefes de Estado actuales, se dieron cuenta muy tarde de que lo que afectaba a los países pequeños, se replicaba con mayor intensidad en los países “galácticos”. Ahora, el racionamiento de la lluvia se ha restringido a los países que están en época de verano. El agua, el sol y el viento, son los mayores bienes que una nación puede contar.

En la Liga Galáctica, hay ocho naciones que mantienen una reserva considerable de energía renovable y deciden como distribuirla, conforme a sus intereses, obviamente.

Me entretuve toda la semana en este reto. Cómo realizar algo diferente en esta selva de rascacielos, separados apenas por centímetros en algunos casos. No había salido humo blanco todavía. Revisando mis libros, encontré uno donde hablaba de la belleza, extinta de la Tierra algunas décadas atrás.

Tuvo que ser sacrificada para darle paso a la racionalidad. Sin embargo, la creatividad se reproducía exponencialmente. Era parte del día a día de la familia terrestre. Los valores ahora, son en función de las minorías, como los discapacitados: ciegos, sordos, miembros inferiores, miembros superiores, etc., prácticamente, actualmente en pleno Siglo XXX un miembro en cada familia tiene alguna incapacidad.

Probamos todas las alternativas estructurales posibles para conseguir que un edificio “llegara al cielo”, sin embargo, no podíamos superar los edificios existentes, faltaba una nueva forma de ver las cosas, las mejores soluciones son siempre las más sencillas.

El dictador dio un plazo impostergable: en tres días quería ver el edificio. La presión psicológica acostumbra ser un elemento detonante para tomar acción. Nos pusimos a trabajar en algo que era imposible, aparentemente.

Llegado el día y la hora, no tardamos mucho en llegar al sitio escogido. Escoltados por naves espaciales y motocicletas magnéticas, apartando del camino cualquier obstáculo, atravesamos la ciudad directo al las reservas naturales, reducidas a un 10% de tierra firme del globo.

Eran las 11:00 pm, con el cielo totalmente despejado, acompañados por Orión en el horizonte y divisando la mancha urbana de la Luna, convertida en planeta dormitorio. Estacionamos frente a un valle, que se divisaba desde lo alto y tomamos un control remoto.

El dictador buscaba la edificación por todos lados, miraba hacia el cielo, hacia los lados, al valle, en fin, y se estaba poniendo furioso, entre tanto, me concentre en revisar los circuitos una vez más, para asegurarme de que todo estaba en su lugar.

Antes de que estallara en cólera el megalómano, apreté el botón de encendido del control que estaba en mis manos y simultáneamente, más de doce mil reflectores de 3 KVa de potencia cada uno, clavados en el suelo, formando un cuadrado perfecto en planta, se iluminaron, haciendo llegar al cielo un paralelepípedo de luz, con una visión asombrosa desde el punto que estábamos apreciando el espectáculo.

Las personas que nos acompañaban, no dijeron una sola palabra. Admiraban la edificación más alta del mundo. El cielo estaba ahora al alcance de nuestras manos, pasó a formar parte de la ciudad, sin embargo, no podíamos tocarlo. Ironías de la vida.

22 febrero 2014

Lecciones del Tiempo


Vivir, sin duda alguna es un privilegio y quien ha vivido un par de años, sabe que ese privilegio es caprichoso. Alguna otra gente le llama lecciones de vida. Prefiero pensar que es una mezcla de nuestro libre albedrío con la voluntad celestial. Son tan inesperados estos caprichos, que a veces se instalan como un bote de suero, otras veces son como un torbellino en alta mar. 

Por eso, quien tiene el privilegio de vivir, ve como las urgencias se extinguen, siente como el fuego se tranquiliza y escucha cómo sus pasos ágiles se transforman en el ruido de ruedas bien aceitadas. Todo cambia, cambia la gente, cambia la familia, cambian los amigos, en fin, sólo el tiempo permanece igual: siempre cambiando, dejando rastros imborrables en mi cuerpo. 

13 noviembre 2012

Tengo esclerosis múltiple o no?

Tener o no tener esclerosis múltiple no es la cuestión, saber que tengo una enfermedad progresiva desde hace siete años que ha ido haciéndome, cada vez más, una persona discapacitada, reduciendo mi movilidad, es lo que importa. He tenido que renunciar a la persona que fui, a actividades profesionales y domésticas que configuraban mi personalidad y daban sentido a mi vida.


El problema es que mi propio cuerpo se ha vuelto contra mí.  La enfermedad hace parte de mí día a día. Es inseparable y la verdad es difícil convivir con ella. Por muchos años la realidad fue vista como una sustancia. Se siente. Se toca. Estoy de acuerdo.

Considero un éxito no arrastrar a los demás con mi situación. Puede ser que haya bajado la guardia, pero no será consecuencia de la enfermedad? Ese círculo vicioso, de no hacer y no mejorar, claro que me gustaría quebrarlo, pero la pregunta es cómo? Si a veces levantarme de la cama es un logro que sólo yo veo. Lo esencial es que he llegado hasta aquí.

Tras la perspectiva de un futuro imprevisible, nunca seré el mismo. El nuevo neurólogo que he visitado ha sentenciado que no es Esclerosis Múltiple  pero que importa, si mi situación no ha cambiado nada. La verdad, en el fondo veo una luz en el fin del túnel que puede transformarse milagrosamente en una cura o regresión.

He esquivado ciertos abismos pero también he caído en unas graditas simples. No me siento bendecido tampoco maldito. Simplemente me toca llevarla. Claro que no lo he logrado solo. Muchas personas me han ayudado, a veces sin saberlo, a incorporarme y continuar con esta realidad.

En suma, la pregunta no tiene razón de ser. Saber llevar lo inevitable, distinguir la belleza y ganar un poco de sabiduría es lo que interesa.

01 diciembre 2011

Terapia


<Pastel y crayola sobre papel, 8 x 11">

Todos los viernes, un grupo de amigos nos juntamos en torno de una mesa. Pero no es cualquier mesa, es la mesa del Dominó. Es un escenario que tiene sus propias reglas. Generalmente, llegamos de 5 a 7 aleros. Somos 4 jugando y a veces hasta 3 esperando. La mesa toma vida, salen dos, entran dos. Nos degladiamos para mantenernos en ella.

No se apuesta nada, no se habla, el juego es mudo, entretanto, se conversa sobre todo. Un clima de cordialidad invade el ambiente. Todos nos conocemos, algunos llevan más de dos décadas con el mismo ritual. Muchos ya dejaron este mundo y juegan en medio de las nubes. Casi todos, ex rotarios.

La mesa es de vidrio templado color bronce, de 1.00m x 1.00 m aproximadamente y  1/2” de espesor, aguanta el impacto de las fichas de marfil. Sí, las fichas no se colocan, se estrellan. El juego no tiene nada de pasivo. Las fichas se piensan, se acarician y se estampan con firmeza en el laberinto que avanza en la mesa.

Se bebe y se fuma. Ron, cerveza, cola y agua es lo que inunda el ambiente. Todos fumamos, cigarro y puro. Los cigarros se intercambian con los ceniceros, en una mesa que todo encaja perfectamente: las fichas, los apoyos de las fichas, hechos en madera de laurel, los ceniceros de vidrio cargados de colillas, los cigarros, la bebida de cada uno y la libreta para anotar los puntos.

Hacemos bromas, se grita, se vocifera, se putea. De la estrategia no se menciona nada, al menos aparentemente. Se colocan los asuntos en día, se hacen negocios, hablamos de todo.

El juego no tiene nada de infantil, no es sólo de poner el número que está en las puntas. Es lleno de estrategias, reglas, puntos y cálculos matemáticos. Las fichas se cuentan,  se intenta hacer pasar al adversario y ayudar a tu compañero cuando él es mano. Todos excelentes jugadores,  de campeonato, algún día los alcanzo.

A la hora de la cena, hacemos una pausa y compartimos los alimentos. Degustamos la comida, hecha por alguno de ellos. Costillas de cerdo, camarones al curry, churrasco, cada viernes es un menú gourmet. La mejor manera de crear comunidad es celebrar la comida. Eso hacemos.

Al final, después de casi 8 horas jugando, partimos a casa con el espíritu en paz. Esto para mí es una terapia.

30 noviembre 2011

C'est la vie


Centro de visitantes de Trujillo, Honduras
Papel verge, 11 x 18", lapiz de color


Hoy me puse a pensar en las vueltas que da la vida. Aprovechando las elucubraciones sobre mi cumpleaños. A veces ésta nos quita las cosas sin querer, inmediatamente pensamos que es injusta y nos olvidamos que sin la ayuda de ella, no seríamos lo que somos. La mía está tapizada de momentos felices.

Me recuerdo que había una frase que oía en el radio, cuando iba a trabajar, “nada es para siempre” y quedaba haciendo eco en mi mente. Todo, inexorablemente, tiene su fin: desde la felicidad absoluta hasta lo más molesto y doloroso.

Reflexionando sobre la vida, me di cuenta que no sólo crecí un año más, que aumenté unos centímetros más de abdomen también, sino que veo una realidad donde la amistad juega un papel crucial en el sentido que le doy a ella. Lo más interesante es que el sentido a la vida lo estoy sintiendo a través de un vendaval emocional.

Vivir el presente sigue siendo la fórmula para enfrentar el día a día. Disfrutar cada momento de felicidad. No sabemos cuánto dura, ni cuanto es dura la vida. Con tres años de EM, siento que me he tornado más sensible, no puedo ver una película agua con azúcar porque se me baja la insulina. La vida, cuando no es fácil, los gestos de los amigos, los verdaderos amigos, se vuelven como un antídoto contra los nubarrones que amenazan nuestro horizonte. A ellos, gracias.

18 noviembre 2011

Sombras


Sólo pensaba en aquel joven de diecisiete años, ex compañero de mi hija, que se quitó la vida. Por alguna razón, que la propia razón desconoce, saltó en lo oscuro y se llevó el secreto que hoy atormenta a su familia.

Intento refrescar mis pensamientos a cada instante, aprovechando mi inseparable soledad metafísica. Hago números pero las cuentas no me salen: voy a cumplir 48 años, serán 3 años de mí diagnostico oficial, 5 años de sentir los síntomas de la EM y 1 año en silla de ruedas.

Mis pensamientos continúan intactos, mis fantasias siguen vírgenes y mis deseos no han cambiado. Mi cuerpo usa la silla de ruedas, pero mi alma ni siquiera cojea. Juntos, cuerpo y alma, caminamos por la vida buscando la serotonina diaria que me ayude a mantener la llama encendida que da vida a la vida. Gracias a Dios, no estoy solo.

Me dejo llevar por la insustentable leveza del perfume etéreo de la realidad, esquivando meteoritos o lluvias siderales de problemas, serpenteando rayos y tormentas solares. Pero mi mente me dice que en el horizonte sideral hay un punto infinito al que debo llegar, a mi ritmo, sin premio de llegada.

Mismo que navegue en los rápidos rios del universo, entre las márgenes de lo posible y lo imposible, a veces a la deriva y otras en completo dominio de mi balsa, cargada de esperanzas y buenos recuerdos, gano aire al lanzar por la borda el lastre de los rencores y pesimismo, que se niegan a abandonar mi embarcación.

Percibo que periódicamente se avecina una gran tormenta, acepto que en muchas oportunidades me dejo llevar por la corriente, quedo agotado y sin fuerzas. Sin embargo, duermo y sueño que tengo fe, luego me despierto con los susurros de la esperanza.


Só pensava naquele menino de dezessete anos, um ex-colega da minha filha, que se suicidou. Por alguma razão, que a própria razão desconhece, pulou no escuro e levou consigo o segredo que atormenta  a sua família hoje.

Eu tento atualizar meu pensamento a cada momento, aproveitando  a minha  inseparável metafísica solidão. Faço contas mas os números não pegam: vou fazer 48 anos, 3 anos do meu diagnóstico oficial, 5 anos que sinto os sintomas da EM e 1 ano na cadeira de rodas.

Meus pensamentos ainda estão intactos, minhas fantasias ainda são virgens e os meus desejos não mudaram. Meu corpo usa uma cadeira de rodas, mas minha alma nem sequer manca. Juntos, corpo e alma, caminhamos pela vida à procura da serotonina diaria para me ajudar a manter a chama acesa que dá vida à vida. Graças a Deus, não estou sozinho.

Eu sou impulsionado pela leveza insustentável do perfume etéreo da realidade, esquivo meteoros e chuvas de problema siderais, raios e tormentas solares. Mas minha mente me diz que no horizonte externo tem um ponto infinito, que devo chegar, ao meu próprio ritmo, sem premio de chegada ou beijo de namorada.

Mesmo navegando nas corredeiras do universo, entre as margens do possível e o do impossível, às vezes à deriva, às vezes em completo controle da minha jangada, cheia de esperanças e boas lembranças, ganhando ar para jogar fora o peso do rancor e pessimismo, que se recusam a deixar o meu caiaque.

Sinto que, periodicamente, tem sempre uma grande tempestade chegando, eu concordo que em muitas ocasiões, me deixo levar pela corrente, fico exausto e fraco. No entanto, durmo e sonho que tenho fé, então acordo com os sussurros da esperança.

03 noviembre 2011

Mentira


Con la creatividad de los políticos de turno, no está lejos el día que comiencen a cobrar impuesto para usar las sillas de ruedas. Seria por cada metro recorrido en las calles, porque en las aceras sería imposible, estarían llenas de carros estacionados, parados por falta de dinero para el combustible, o por la falta de gasolina en el mercado. En las calles dividiríamos el espacio con los caballos y las carretas. 

Pero, para qué pensar en el futuro? Se imaginan lo que harán con este país? No soy fan del género terror. Cada vez más me doy cuenta de que somos una cosa abstracta. Siempre surge un político para traducir nuestras pretensiones, claro, a su imagen y conveniencia.

Reducido a mi esclerosis y a las deudas, sigo el consejo los buseros: “todo en la vida es pasajero”. Cierro mi corazón con más cuidado que las puertas. Ya nada me interesa más. Bien sabemos, estimado lector, que todo se vuelve una mentira. La Policía, la Fiscalía, el Gobierno. Están presentes, sin embargo, son un mero recuerdo, también se volvieron abstractos.