02 diciembre 2019

Procrastinación


Probablemente la palabra más fea en español. Significa aplazar o diferir. Dicho de otro modo y para que todos tengamos la misma perspectiva, es dejar de hacer lo más importante por lo menos importante. Explico mejor, si tenemos que hacer una tarea, un proyecto o una diligencia, hacemos cualquier otra cosa para no hacerla, lavamos el carro, arreglamos el closet, limpiamos el armario, en fin, aprovechamos el tiempo, pero en cosas que no interesan.

La dilación ha existido desde el comienzo de la civilización. Figuras históricas como Heródoto, Leonardo Da Vinci, Pablo Picasso, Benjamín Franklin, Eleanor Roosevelt y cientos de otros han hablado sobre cómo empujar con la barriga es enemiga numero uno de los buenos resultados.

Una de mis citas favoritas sobre la procrastinación es de Abraham Lincoln: "No se puede escapar de la responsabilidad del mañana evadiéndola hoy". Es decir, el pavo no pasa del 24 de diciembre. Este es el verdadero mal que ataca a nuestras sociedades, principalmente a los alumnos.

Lo curioso de la procrastinación es que todos sabemos que es perjudicial. ¿A quién le gusta escapar de las responsabilidades? ¡A nadie! No conozco a ninguna persona que se enorgullezca de hacer eso. Sin embargo, la dilación está presente en mi vida, aunque no quiera. Cuando se posterga algo, se puede sentir mejor durante un corto tiempo, pero nos lamentaremos a largo plazo.

Realmente no importa por qué dilatamos los tiempos. La misma entrega del viernes será la del lunes, decía un maestro. Toda la razón. Algunos aman la presión de los plazos. Otros, tienen miedo de fallar, así que posponen las cosas hasta el último momento. Una cosa que todos los procrastinadores tienen en común es que se paga un alto precio por esta mala costumbre.

Un estudio hecho por Tice, D. y Baumeister, R. de la American Psychological Society, advierte que la procrastinación está relacionada con la depresión, con creencias irracionales, con la baja autoestima, con la ansiedad y con el protagonista de nuestras vidas, el estrés.

Obviamente que no es un comportamiento tan inocente como parece. Es una señal de mala planificación personal. Incluso, algunos científicos la relacionan con el abuso de alcohol y las drogas. Bueno, ya son palabras mayores. No creo que lleguemos a tanto, pero los especialistas tienen sus teorías y saben del asunto.

Mi vida profesional, desde que me recuerdo, ha sido una eterna lucha, tipo Ying-Yang, en términos de comenzar y terminar un trabajo o una tarea. He logrado en parte vencer la procrastinación, pero asumo paladinamente, a veces he fallado y no es por culpa de la EM. La dilación es un vicio que simplemente nos atrapa y nos envuelve, casi que nos puede tragar.

No es algo que uno se pueda sacudir fácilmente. Cada vez que la persona tiene una idea o un objetivo, comienza bien, pero en el camino las cosas van tomando otro rumbo, sino se enfoca puede caer en el caos total. Abandonar el objetivo. Abortar la misión.

Las distracciones, los amigos, las reuniones, incluso nuevas ideas se interpondrán en el camino. Los resultados son siempre los mismos: nunca hacemos lo que debemos.

Nos divertimos haciendo otras tareas, hasta las disfrutamos, pero la presión aumenta y nos obliga a trabajar, ni siempre divirtiéndonos con lo que tenemos que hacer. Perdemos la motivación que teníamos al inicio. Algo paradójico, al inicio estamos motivados, en medio del camino, nos distraemos, y al final, la presión es tanta, que completamos las tareas a regañadientes, cuando no abandonamos lo que planificamos con tanto entusiasmo.

Pensamos que somos genios, con solo el autocontrol y la fuerza de voluntad, podemos hacer lo que nos proponemos, sí claro, escribiré un libro en un mes. Esto vale para los objetivos grandes y pequeños, la verdad no importa el tamaño de nuestros objetivos. Puede afectarnos desde pagar una factura hasta construir una casa. No importa lo que tratamos hacer, siempre se puede esperar. Es como, “no dejes para mañana, lo que puedes hacer pasado mañana.”

¿En qué momento dejamos de ser productivos? Siempre se comienza con algo tan sencillo como ver el Instagram, Facebook o Twitter, por un par de minutos. Cuando percibimos, hemos dilatado el tiempo de trabajo que ya es la hora de comer, ir al baño o asistir a una reunión. En nuestro interior, una voz dice: “última vez que pierdo tiempo”. Pobre ingenuidad.

Para nuestra felicidad hay un antídoto llamado fuerza de voluntad. En mi caso, no es tan fuerte como pienso. Como ya lo mencioné en otro post, mis debilidades son más fuertes que yo. El secreto es hacerme la vida más fácil, no más difícil. 

Finalmente, nada importará sino tienes un impulso interno, una voz interior que te de ánimo. Intenta, inventa. Finge demencia. Las tareas se vuelven soportables. Si te distraes, vuelve a lo que estabas haciendo, no importa cuantas veces. La disciplina puede costar algunos sacrificios, pero al final te dará la sensación del deber cumplido, realmente. Solo uno lo va a disfrutar. Después a correr para el abrazo.

Entonces, piensa por qué haces lo que haces y luego elimina las distracciones. Ahora, a trabajar que ya me distraje bastante.

28 noviembre 2019

Estar en silla de ruedas es...


Estar en silla de ruedas es silenciar a las personas cuando pasas. 

Estar en silla de ruedas uno no pasa desapercibido, no se puede esconder, camuflar. Pero al mismo tiempo te ignoran. Nunca entendí eso. No hace sentido. Es cierto que mis piernas no funcionan, pero lo demás sí.

Estar en silla de ruedas es amar los elevadores y las rampas. Odiar las gradas. ¿Alfombras? Solo las voladoras. Imposible tomar un bus aquí en Honduras, en Estados Unidos, no tuve problemas. Me siento un superhéroe tercermundista, vivir en el país más pobre de Latinoamérica y estar en silla de ruedas es para inmortales.

Estar en silla de ruedas es, impresionar a la gente. Tener que explicar a gente mal educada, que te ha sucedido.

Estar en silla de ruedas es tener un buen humor permanente, solo así se puede llevar la vida.

Estar en silla de ruedas es tener poca paciencia para la falsedad.

Estar en silla de ruedas es volverse ermitaño.

Estar en silla de ruedas es tratar con gente que no es solidaria, que piensa que porque estamos sentados podemos estar todo el día. Que no te dan preferencia en una fila y hasta tratar con gente que nos destrata.

Estar en silla de ruedas es que la gente piense que es normal sacrificarse para ir al baño o que te puedes estacionar en cualquier lado.

Estar en silla de ruedas es tener que comprar ropa al ojímetro, pues no te la puedes probar, mucho menos entrar en un vestidor.

Estar en silla de ruedas es vivir con el fantasma de hacer pipí en cualquier lado, pues los baños adaptados son contados.

Estar en silla de ruedas es viajar con más cosas que un bebé. Silla para la ducha, andador, cojines, ropa extra, en fin.

Estar en silla de ruedas es aguantar que te carguen en los aviones, y si si se cae, pues que pena, se cayó.

Estar en silla de ruedas es aguantar que los médicos no te hagan caso.

Estar en silla de ruedas es que te abran las dos puertas de una entrada, como si midieras dos metros de ancho.

Estar en silla de ruedas es rezar para que la puerta del baño pueda cerrar contigo adentro.

Estar en silla de ruedas es preguntar si existen arquitectos que diseñaron rampas con gradas o absurdamente inclinadas. Espacios de estacionamiento donde no puedes bajar tu silla.

Estar en silla de ruedas es no poder ir a la playa, por lo menos en Honduras.

Estar en silla de ruedas afinar tus sentidos. Solo perdí algunos movimientos, pero no la conciencia.

Estar en silla de ruedas es esperar que te crezcan los bíceps. Mejorar la vista, el oído. Ser más sentimental. 

Estar en silla de ruedas es
 vivir y disfrutar, disfrutar y vivir, incluso cuando solo miran la silla.

26 noviembre 2019

¿Pensar o sentir?


¿Cuál es la diferencia? ¿Qué viene primero? Ah, que vueltas que nos da la cabeza con cosas tan banales. Siempre confundimos una cosa con otra. Cuando tratamos de hacer algún ajuste sobre una cosa, lo hacemos en otra. Vaya forma de confundirnos.

Si nos preguntamos, cual es nuestra opinión sobre una cosa, generalmente empezamos diciendo si nos gusta o sino nos gusta. O sea, nos preguntan que pensamos y decimos que sentimos. Casi siempre pasa esto en nuestra vida. Mezclamos las emociones.

Es importante el conocimiento de nosotros mismos para poder hacer cambios, o corremos el riesgo de hacer cambios sin antes conocernos a nosotros mismos. A veces es necesario modificar ciertas actitudes que no sabemos porque las hacemos. Pero vuelvo a preguntar, ¿queremos modificar nuestros pensamientos o nuestras sensaciones?

Es muy probable que, si cambiamos una cosa, también cambie la otra. ¿Podemos modificar sentimientos negativos por positivos o viceversa? Nos consideramos buenas personas pero a veces tenemos malos sentimientos. Yo sé, hace parte de la complejidad humana. El punto es, todos ven lo positivo, ¿o hay varias opiniones al respecto?

Hay cosas que flotan en mi cabeza que no las puedo controlar, es como cazar un pájaro con las manos, o hasta, agarrar a mi gato estando en la silla de ruedas. Puede que estos pensamientos o sensaciones afecten mi conducta, lo admito, ¿pero tendremos la fortaleza para mudar ciertas debilidades?

De lo único que estoy seguro, es que mi función cognitiva no es la misma. Ahora todo se me esconde, las llaves, el papel, la cartera, en fin. ¿Qué puedo hacer me pregunto? Bueno, la respuesta es sencilla. Reírme de mi mismo. Como saber si lo que pienso, lo siento, o si lo que siento, lo pienso. Imposible.

Probablemente, mi EM es la responsable de mover las piezas neuronales a su antojo, sin embargo, la responsabilidad de mis actos es de lo que pienso y de lo que siento. Ser objetivo, ser serio o ser realista paso a un plano espiritual. En otras palabras, dependerá de como esté mi cerebro ese día.

Reaccionar ante este dilema, no hace parte de mi script. Se lo voy a dejar a las dos neuronas que tengo, y una de ellas está con problemas pues la mielina ha cortado la transmisión de datos entre los axones. Es un misterio, que pasa por mi cabeza. Ni yo mismo lo sé. Es como averiguar de qué están hechos los Nuggets.

Solo añadiría a esa cuestión, los recuerdos. Si, quien puede modificar los recuerdos, nadie. Ni la enfermedad neurológica más agresiva, siempre tenemos los recuerdos. Si, ya estoy en esa fase. El olor al mar, el sabor de una comida, encontrarme un billete en un pantalón, esos recuerdos que ni pensando o sintiéndolos nuevamente, son lo mismo.

Todo lo que aprendí en el camino, es tiempo de revivirlo. Guardo tonteras, recuerdo de viajes, aventuras, momentos, hasta los que no llegué a vivir. Hay comidas, emociones, sensaciones, todo mezclado, guardo secretos, mil recuerdos, dolores, alegrías. Cosas que ni pensando o sintiendo las podré olvidar.

21 noviembre 2019

Una década viviendo con EM


Cuando cumplí 45 años tuve el diagnostico en mis manos. Esclerosis Múltiple. Fue una sensación incomoda, pero tenía la idea de que con los medicamentos adecuados la podría superar. Ledo engaño. Diez años después, me movilizo gracias a mi silla de ruedas, manejo mi carro adaptado, continúo dando clases y agradeciendo cada día que pasa.

Desde el inicio fue todo muy difícil, sucedieron tantas cosas que cambiaron el rumbo de mi vida. Ahora, cuando veo para atrás, siento que me he tornado una mejor persona, más comprensible, menos estresada y menos preocupada con las cosas.

Entendí el significado de enfermedad crónica. Puedo decir que aprendí mucho sobre la enfermedad, sobre mí mismo. No quiero hacer un simple relato cronológico, hasta porque, faltarían pañuelos. La idea es saber que tan importante ha sido llevar esta compañera conmigo.

He sido casi obligado, en cierto modo, a observar la vida desde otra óptica, de otro punto de vista. Pienso que la EM llegó en la flor de mi vida, justo cuando me creía “o dono de mundo”. No voy a negarlo, fue, es y será una condición difícil pero no imposible.

Quiero hacer una aclaración antes de continuar, cuando digo que he aprendido sobre la EM, no quiero parecer un ser superior, ha sido una situación que me ha tocado vivir, algo como que me ha tocado jugar con las cartas que tengo. No ha sido divertido, tampoco una tragedia. Conmigo el drama no tiene chance.

Lo más difícil ha sido, por increíble que parezca, buscar estacionamientos, rampas, accesos donde pueda pasar mi silla de ruedas. He tenido amargas experiencias con personas “normales” que se creen con el derecho de atropellar mis derechos. Por otro lado, he conocido personas que la amabilidad les transborda. No me puedo quejar de que cuando necesito ayuda, siempre hay un buen samaritano dispuesto a colaborar.

Pienso que, con esta enfermedad de alguna manera, me ha ayudado a convertirme en una mejor persona, aunque nadie piense así. A veces me hago la pregunta: ¿cómo hago para caerle mal a todo el mundo? Bueno, tal vez sea un don.

No pretendo gastar mi tiempo en imaginarme como serán los próximos años, a veces no sé qué voy a hacer el día siguiente. La existencia se limita a 24 horas. Un día a la vez. Es así en el Padre Nuestro, ”danos el pan de cada día”. Qué bonita esa frase, me recuerda a mi papá.

Como las ideas fluyen sin ningún orden, voy a colocar algunos pensamientos en el papel (pantalla) como vienen a mi cabeza. La coherencia es enemiga de la inteligencia.

Una característica de la EM es que es impredecible. Te sientes bien hoy, pero te puedes sentir mal mañana. Sin ninguna razón aparente, los músculos se entumecen, la debilidad me puede afectar en mis actividades normales, puede que me levante bien y el día sea terrible. A veces pienso que la EM está estacionada, pero al poco tiempo me recuerda que hay movimientos que me cuestan más.

Intento no poner freno a mis actividades por mi condición. Hago las cosas que están a mi alcance. Pruebo nuevos subterfugios, en fin, en algunas ocasiones hasta intento superar mis límites.

A medida que ha pasado el tiempo, me he vuelto más lento. No sé si por causa de la fatiga, pero si hago las cosas con una calma de monje de la edad media. Me tomo mi tiempo para hacer mis cosas, no quiero decir con esto que descanso o tomo siestas frecuentes, es algo como andar a 10 km/h. Lento que estoy con prisa. Hago todo despacio pero siempre para adelante y me ha dado resultado. En algunas ocasiones he querido ser como antes, rápido y furioso, pero los resultados han sido negativos, por no decir fatales. Avanzo a un ritmo constante, a mi ritmo.

He quitado de mi vocabulario la palabra comparación. No me comparo con nadie, inclusive con las personas que tienen EM. Esto me hacía mucho daño pues sencillamente no era yo. Adoptar otras personalidades no es mi fortaleza. Estoy seguro de que cada uno sabe de la cruz que carga.

Me halaga realizar cosas buenas, recomendadas por otras personas con mi misma condición, pero no me equiparo con ellas. Si alguien hace algo bueno, como determinado tipo de Yoga, lo intento hacer, pero de mi forma. Copio las cosas buenas, las cosas malas las desecho.

Me he vuelto un poco ermitaño, lo cual no es bueno. Aislarse, disminuir el contacto con otras personas, no es muy católico que se diga, sin embargo, cuando siento que me afecta, busco la compañía de mis amigos. No quiero decir con esto que no vale la pena socializar, sino que disfruto de mi compañía. He descubierto que tengo tantas cosas por hacer, que necesito un par de vidas para hacerlo. Leer, dibujar, ver películas, en fin, tantas cosas. Puede ser que, al momento de buscar compañía, no la encuentre, pero ese es un riesgo que lo voy a tomar.

El hecho que tenga EM no significa que no puedo realizar las tareas “normales” significa que debo realizar otro tipo de tareas. No estoy aquí para listar que puedo y que no puedo hacer, hasta porque hoy es fácil, mañana puede ser difícil, o viceversa.

Si tuviera que resumir que aprendí en esta década con mi EM, diría que dos cosas son importantes: vivir un día a la vez y establecer mi propio ritmo. La vida es una experiencia de aprendizaje. Un viaje donde poco a poco se va lejos.

18 septiembre 2018

Músculos


Subir y bajar las gradas se ha tornado un verdadero ejercicio diario. Es obligatorio que lo haga. Siento que trabajan los músculos de las piernas en conjunto con los pies y los hombros. Veo fundamental aguantar mi peso, poder sostenerme en pie es un buen termómetro de mi condición física.

Como no puedo mover las piernas, utilizo la cadera para impulsar mis piernas. Siento que uso mucho el músculo sartorio, que sirve para flexionar la cadera. Uso también los músculos flexores de cadera y de la rodilla, no tanto como quisiera. Estos sirven para doblar la rodilla.

Para extender la cadera, los principales músculos que uso son el glúteo mayor, semitendinoso, semimembranoso y el bíceps crural. Ya el obturador externo y obturador interno, músculos secundarios, me ayudan a rotar la cadera.

Las rodillas no las puedo flexionar sin ayuda externa, es decir, los músculos recto interno, crural, vastos (interno e interno oblicuo), están inactivos. El musculo gemelo del tríceps sural y el soleo, son los usados para que el pie se flexione, sin embargo,  se mueven solos y a veces no los puedo controlar.

Siento como algunos músculos se mueven involuntariamente, como el tibial anterior, el tibial posterior, que son para la inversión del pie, ya el peroneo lateral largo y peroneo lateral corto, sirven para la eversión del pie.

Finalmente, los músculos que flexionan los dedos del pie, lumbricales plantares, no aparecen ni en pintura, son los que sirven para mover los dedos del pie. Mucho menos el extensor largo común de los dedos, que como su nombre lo dice, es principal musculo para extender los dedos del pie.

De los 650 músculos que tiene el cuerpo humano, la mitad está muy débil o casi no los puedo usar. Me contento con nadar y usar los miembros superiores. El principal musculo de todos, el cerebro, no lo tengo afectado. Eso creo yo.

04 septiembre 2018

La Esclerosis Múltiple


Mi cuerpo no va al mismo tiempo que mi cabeza. Ya son más de diez años diagnosticado con EM y no me puedo acostumbrar a cargarla. Decir que es fácil o que es difícil llevarla, es imposible. Todos los días me suceden cosas distintas, siento cosas diferentes. Una cosa es cierta, no es sencillo lidiar con ella.

Muchas cosas he tenido que aceptar, otras no. Me declaro culpable de necesitar ayuda. Es increíble como, por más que quiera, no se puede ser autónomo. La ciudad que vivo, o que sobrevivo, es discapacitada. No hay condiciones favorables para quien usa silla de ruedas. Son raros los lugares que tienen accesibilidad, y si tienen, la gente no respeta los espacios reservados para quien necesita ayuda para moverse.

Por otro lado, el horizonte no es sombrío. La verdad uso mi tiempo en ver los aspectos positivos de las cosas. Cuando veo para atrás, revisó mis fotos, mis recuerdos y mis memorias, solo veo cosas buenas. Las cosas malas por arte de magia se han borrado. Quiero continuar así. Lo importante es mi intención de hacer las cosas correctas.

No puedo evitar que la gente se incomode conmigo, es como algo universal, un don. Intento ser monedita de oro, pero es inviable. No importa, quiero continuar siendo como soy, aprovechando que por primera vez tengo algo múltiple.

02 septiembre 2018

La vejez

De un momento a otro, mi vida en cuanto más simple sea, mejor.
Las necesidades uno las crea, se las inventa, nunca son verídicas.
Cada vez siento que puedo vivir con menos, es una especie de minimalismo.
Las opiniones de las otras personas las respeto, mismo sobre mi, no tienen una importancia crucial.
Abro mano de tener la razón, pues a rigor, ya no estoy seguro de nada.
No juzgo a nadie y no me hace falta hacerlo.
Quiero vivir sin preocupaciones, busco alegrar mi espíritu.
Solamente.




Mi historia

Anduve preocupado por mucho tiempo
pero nunca pensé en ver hacia atrás mi humilde trayectoria
hoy quiero aprender a ser feliz, solo eso, ser feliz.
Es un instante tan rápido que se compara al orgasmo,
dura pocos segundos pero te tranquiliza un buen tiempo.
Quiero hacer mi parte en esta historia.

15 enero 2018

Congreso Nacional de Honduras

La filosofía positivista es la rige nuestra época, el pensamiento positivo está basado en el método científico, donde un hecho que se repite dos veces vira ley. De acuerdo con algunos autores, la Arquitectura Moderna está basada en el Positivismo, teoría desarrollada por Auguste Comte en el Siglo XIX, donde la connotación de la producción arquitectónica representa una apología a lo sistemático y preciso de las formas.

Las bases de esta corriente arquitectónica, con influencias innegables de Comte, especifican que uno de los principios de diseño, resumido por Louis Sullivan (1856 – 1924) en su famosa frase:  La forma sigue a la función (The form follow function), es una metáfora de la eficiencia moderna. Mies Van der Rohe, (1886 – 1959) aportó otro, Menos es más (Less is more), que corresponde a la abstracción del individuo a favor de la universalidad.
 


La Arquitectura Moderna no solo se caracterizó por la simplificación de las formas o la ausencia de ornamento y la renuncia consciente a la composición académica clásica, sino por su estética con referencias a las distintas tendencias del denominado arte moderno (cubismo, expresionismo, neoplasticismo, futurismo, etc.).

Pero fue, sobre todo, el uso de los nuevos materiales como el acero y el concreto armado, así como la aplicación de las tecnologías asociadas, el hecho determinante que cambió la manera de proyectar y construir los edificios o los espacios para la vida y la actividad humana.

En la segunda mitad del siglo XX se fueron produciendo tanto nuevos desarrollos del movimiento moderno en sus múltiples posibilidades, como alternativas críticas. El Congreso Nacional de Honduras, es un imponente edificio es considerada como una de las piezas arquitectónicas más representativas de la arquitectura de vanguardia nacional, y yo agregaría internacional.



En la década de los 50 este poder del Estado sesionaba en un antiquísimo edificio de madera y adobe, en donde también funcionaban las oficinas de Educación Pública, algunas Facultades Universitarias, la Lotería Nacional y el cuartel de artillería o de Cabos y Sargentos. Se procedió a la demolición del antiguo inmueble y mientras duró la construcción del edificio, las oficinas legislativas fueron trasladadas al edificio del Teatro Nacional Manuel Bonilla.

La condición del terreno con una pendiente bien pronunciada hacia el rio, en el límite sur del centro histórico, fue ocupado con planta libre y dos volúmenes construidos sobre los pilotes, que albergan el hemiciclo y las oficinas administrativas, unidas por un puente. Una excelente aplicación de la carta de Atenas. En el hemiciclo está la sala de sesiones, con una particular forma curva y la acompaña un paralelepípedo de seis pisos que contrasta suavemente en el conjunto.

El responsable por esta obra de arte fue el arquitecto Mario Valenzuela, quien describió a grandes rasgos su proyecto: “dada la estrechez del terreno y por su topografía no uniforme, característica de la ciudad capital, adopté la solución de levantar el edificio sobre 34 columnas forradas en aluminio a exactamente seis metros sobre el parque La Merceda partir de se levantarán las estructuras de la Asamblea y la del cuerpo de oficinas unidas por un robusto puente”. 

Ambos edificios tienen materiales de revestimiento. Están recubiertos por piedra de color, pulida y sin juntas visibles. Asimismo, las escaleras que dan acceso al hemiciclo, son de mármol blanco. Todos materiales durables y de bajo mantenimiento. Hacia el Norte están los ventanales del edificio administrativo y los “brise soleil” del volumen destinado a la sala de sesiones. 











En la planta libre del edificio funciona como un área pública, frente al Parque La Merced, ofrece un momento de esparcimiento y recreo. Las columnas revestidas en aluminio realzan en el ambiente, por su elegancia y esbeltez. Hay también cinco estatuas de mármol, que simbolizan: El trabajo, La Industria, La Agricultura, El Comercio y La Ciencia.

Es la aplicación Ipsis litteris de los principios dictados por Le Corbusier, sin embargo, significó dar alma al edificio, mismo representando entrar al mundo moderno no dejó de lado el autor en esta obra su referencia a la contemporaneidad humana.
  

Fotografías del Folleto Histórico del Congreso Nacional de Honduras. 1952
Proyecto en sketchup del Congreso Nacional 2010
Sketch del autor

02 enero 2018

Catedral Metropolitana de San Miguel de Tegucigalpa


Es la más grande estructura colonial y su construcción data de 1765, diseñada por el arquitecto guatemalteco José Gregorio Nacianceno Quiroz. La iglesia fue elevada a Catedral en 1916 y declarada Monumento Nacional en 1967. Está ubicada en el Casco Histórico de Tegucigalpa, al Este del Parque Central y es dedicada al Arcángel San Miguel, patrono de la ciudad.

Los materiales con que fue construida consisten en su mayoría en piedra tallada ligada con mezcla cubierta con una capa de argamasa. El ladrillo de barro rafón fue empleado para los relieves y molduras usados en la decoración del templo.

La estructura mide 60.00 m de largo por 11.00 m de ancho y 18.00 m en su parte más alta.  El espesor de las paredes es de 2.70 m en la entrada principal y en el interior de 1.25 m. La edificación consta de una nave cubierta por una bóveda de cañón, cuyo peso se distribuye en las paredes que delimitan la nave central. La bóveda de cañón posee nervaduras que transmiten los esfuerzos hacia las gruesas paredes, reforzadas por columnas o contrafuertes para disminuir el empuje lateral. Esto permite transmitir las cargas al suelo, además de tener oportunidad de iluminar la nave central colocando ventanales, entradas o retablos en el espacio de cada arco.

La fachada de la catedral es de influencia barroca, está compuesta por dos torres o campanarios y un cuerpo central. Hay cuatro nichos donde están colocadas esculturas en estuco de los arcángeles de la Milicia Celestial, capitaneados por San Miguel.

Sobre la clave, se destaca un medallón en estuco decorado alrededor con volutas y ramilletes de flores en el que se lee, “San Miguel Arcángel ven en auxilio del pueblo que Dios te ha confiado”.

Existen cuatro pináculos o almenas, dos a cada lado, que ornamentan la fachada y la cúspide la remata una linternilla que sostiene en su parte superior una cruz de hierro. El sistema de aguas lluvias de la bóveda principal recolecta por un canal, a ambos lados, que drena hacia los jardines laterales por medio de gárgolas.

El piso está conformado por piezas de granito blanco de 1.50 por 1.50 m colocadas de forma diagonal del eje principal de la nave central.

El altar principal está techado por una bóveda de planta octagonal, la cual descansa sobre un tambor de 4.00 m de alto. En cada lado del tambor existe una ventana o lucerna en forma de arco de medio punto, con un vitral transparente reticulado en 5 partes verticales y 8 partes horizontales.

Es importante recalcar que el tambor se encuentra apoyado sobre 4 pechinas y que en cada una de ellas se encuentran las imágenes en estuco de los cuatro evangelistas (San Juan, San Mateo, San Lucas y San Marcos).

Coronando el tambor podemos observar una cornisa en la intersección entre pared y pared se pueden observar elementos decorativos en forma de pináculos.  Estos elementos se encuentran en la fachada de la iglesia, alrededor de la nave y en otros puntos de la iglesia.

Los capiteles de las columnas poseen varias molduras alusivas al cornisamiento jónico, reminiscencia del estilo neoclásico.

La entrada a la capilla esta adornada por un frontón adosado a la pared de adobe. El frontón posee similares molduras que las observadas en las columnas. Además de tener unas de las molduras hechas de madera, que aparentan ser adiciones a la construcción original.

El techo del ábside está hecho por medio de una bóveda de cañón, que arranca de uno de los arcos que sirve para sostener la bóveda de 8 lados. La bóveda consecuentemente se apoya en las paredes transmitiendo los esfuerzos a las columnas y luego al suelo. Para soportar los esfuerzos horizontales generados por la bóveda existen, en la parte exterior del ábside, contrafuertes en cada lado, además de la pared de la capilla que ayuda a distribuir las cargas.

El ábside posee dos ventanas, una a cada lado. Estas tienen una forma octagonal con una moldura en la parte exterior de la misma. El vidrio es reticulado en 15 secciones y se empleó vidrio transparente.
Existen dos capillas adosadas a la nave central de la iglesia cada una con un altar. El techo de estas capillas es otra bóveda de cañón formada por los arcos laterales de la cúpula. Las capillas rematan en una pared que tiene otro arco que soporta la bóveda. Junto con el altar, las capillas forman el transepto de la iglesia. La capilla de la izquierda está dedicada al Santísimo Sacramento y la otra al Señor de las Misericordias.

En la entrada de la iglesia se encuentra un portón de dos hojas, con postigos y decorada con chapetones de bronce y sobre el nártex se encuentra el coro. A la derecha del nártex se ubica el baptisterio, este espacio se destaca porque presenta una pequeña bóveda que descansa sobre cuatro pechinas decoradas en “ataurique”. En el baptisterio también podemos observar una pila bautismal tallada en piedra y data del año 1643.

Los elementos más altos del frontispicio son dos torres, una a cada lado, que enmarcan la fachada de la Catedral. Horizontalmente poseen 5 cuerpos. Los primeros dos son de igual tamaño que la fachada principal. El tercero y el cuarto llegan a la altura del tercer cuerpo de la fachada principal. Las torres son rematadas por un quinto cuerpo que es una cúpula de 6 lados rodeada por cuatro pináculos.

El primero y segundo cuerpo son masivos y sólidos. Son la antítesis de la fachada principal en donde se expresa una gran variedad de formas. Luego le sigue una balaustrada ciega y termina con un remate de cornisa. El tercer y cuarto cuerpo son los campanarios. Las cuatro paredes tienen aberturas con arcos de medio punto. El quinto cuerpo lo conforma una cúpula, coronada por una cruz de hierro, igual a la de la fachada principal.

Esta construcción, que duró alrededor de 16 años, tiene aspectos de orden clásico, sin embargo, los trazos arquitectónicos, que fueron traídos desde Guatemala, los nichos de la fachada evocan una tipificación del barroco. La Catedral marca la transición ideológica del siglo de oro a una generación criolla ilustrada, revestida con un fervor reformista. Sin duda alguna, la Catedral Metropolitana de San Miguel, marca un hito arquitectónico e intelectual en la historia de Tegucigalpa.